Fernando Dolce contó que salió de trabajar en el centro, lo paró la policía y le dijo que debía hacerle una multa por tener el tapabocas debajo de la nariz, él le discutió que se le había bajado y lo llevaron detenido 6 horas en un calabozo y tuvo que contratar a un abogado. El comerciante afirmó que le da pena el trabajo que hacen porque en vez de cuidarnos de los delincuentes se ponen a ver en donde tiene puesto el barbijo. “Es gente sin criterio y puro uso de probar su poder”, sentenció.